Representación y acción legislativa en la construcción de la nación imperial española, 1798-1845

Political representation and legislative action in the building of the Spanish imperial nation, 1798-1845

Josep Fradera
Catédrático de Historia Contemporánea/Universidad Pompeu Fabra/Investigador ICREA

La paradoja mayor de la primeros planes del liberalismo español para la salvación del imperio se refiere sobre todo a su primera plasmación en clave de representación compartida en las Cortes de Cádiz y del Trienio liberal (1820-1823). En las primeras se aprobará la primera constitución liberal española (marzo de 1812), el texto fundador en el establecimiento de las bases de la futura nación imperial, espacio de soberanía compartida entre ‘españoles peninsulares’ y ‘españoles americanos’. Sin embargo, ya en las primeras y segundas Cortes liberales citadas, se impone la idea metropolitana de una representación americana con censos ‘racialmente’ elaborados, disminuyendo la presencia final de diputados americanos. Incluso así y por encima de todo, la de Cádiz es una constitución fundadora de la comunidad ‘nacional’, católica y europea, anti-napoleónica en esencia. En otras palabras, la nación histórica se reforma a sí misma en un nuevo pacto imperial basado en una forma de problemático consenso. Simultáneamente, la política imperial napoleónica desarrolla desde la crisis de Saint-Domingue una versión distinta de nación a través del desarrollo de la idea de spécialité. Estas cuestiones han sido tratadas anteriormente por la historiografía española y americana, y por quien esto firma. Sin embargo, este modelo no puede comprenderse del todo sin atender a la legislación que en paralelo se desarrolla y a sus consecuencias, a los pactos que ello implicaba en el espacio legislativo, donde altos funcionarios y representantes elegidos negociaban los fundamentos económicos y sociales de la nueva idea de nación con las fuerzas emergentes de una sociedad en rápida transición al capitalismo del siglo XIX.


One of the major paradoxes of the Liberal intentions for the salvation of the Empire in the Cortes de Cádiz (1810-1814) and what was called the Liberal Trienio (1820-1823) refers to the idea of an Spanish a post-imperial ecumene in both sides of the Atlantic. The Cadis Constitution of March 1812 promoted a future Spanish nation for, let us say, peninsular and creoles. In that new political entity, Peninsular and Spanish should be bound to share a space of sovereignty. It is not difficult to understand the mobilizing and patriotic role of such an idea, despite frequent misunderstandings related to the patrimonial outlook of ‘peninsulares’. Some ethnic-based exclusions in the American censuses and the unreformed capacities of the higher levels of civil and military commanders were quite well-known nowadays. In parallel, Napoleonic France developed an intense colonial policy grounded around the idea of ‘specialité’ since the Haitian crisis, that is, a rigid exclusionary policy of any kind of Colonial representation. Paradoxically, the Spaniards committed to the French path of exclusion during the second Liberal period of the years 1837-1845. The aim of this contribution is to add some critical information if we want to understand well the already mentioned crucial turn. In few words: the development of the parliamentarian debate and a legislative process in parallel that built the economic and social underpinnings of the imperial nation that will last for decades.